3.2. Fuentes de recursos financieros

Son diversas las alternativas de financiación a las cuales puede acceder una spin-off. Entre ellas se destacan:

  • Aportes de los promotores
  • Aportes de círculos cercanos (familia, amigos y otros)
  • Crowdfunding
  • Financiación pública
  • Financiación privada
  • Bolsa de valores
  • Préstamos financieros
  • Autofinanciación

La institución puede articular todos los mecanismos e instrumentos de financiación disponibles con el fin de generar capacidades financieras a su interior y poder dar respuesta a las demandas de la spin-off.

Sin embargo, hay que considerar que la disponibilidad de acceso varía de acuerdo a una serie de aspectos, entre los cuales se señalan el nivel de madurez del negocio frente a su mercado y la forma de constitución de la spin-off.

La limitación para acceder a recursos de financiación para spin-off ante a su nivel de madurez, tiene en cuenta la alta incertidumbre y el alto riesgo del negocio sobre todo en etapas tempranas. El inversionista desarrolla su actividad propendiendo por encontrar instrumentos que le permitan mitigar la disyuntiva entre el riesgo y la incertidumbre, que proponen los nuevos emprendimientos, en especial aquellos que son intensivos en el uso y la explotación de las tecnologías, también conocidos como nuevas empresas de base tecnológica. Lo anterior permite inferir que, entre menos alistada esté la idea del negocio (preparación para el mercado), mayor es la incertidumbre latente del proyecto y, en consecuencia, menos factible es la consecución de recursos externos, obligando a los promotores de la idea a asumir la financiación del nuevo negocio con sus propios recursos. En contraposición, cuando el nuevo emprendimiento presenta un nivel elevado de alistamiento respecto al mercado, menor es la incertidumbre, entonces el elemento a considerar es el riesgo (Díaz, Gómez, Cuervo y De la Sota, 2007).

 

En lo que se refiere a la forma de constitución de la spin-off, su acceso a las distintas modalidades de financiación dependerá de los estatutos de funcionamiento de la spin-off, así como de la política institucional de apoyo financiero establecida, puesto que algunas fuentes de financiación podrán no estar permitidas. Por ejemplo, puede suceder que una spin-off universitaria tenga prohibida la adquisición de una deuda con el sector financiero dado el costo, generalmente elevado, que se asume. De otra parte, empresas que no hayan sido constituidas como Sociedades Anónimas no podrán salir a bolsa. También la forma de constitución jurídica permitirá o no la financiación con ángeles inversionistas o fondos de capital de riesgo.

A continuación se analizan las alternativas de financiamiento anteriormente listadas, haciendo énfasis en algunas de sus particularidades frente a las spin-off.

3.2.1. Aportes de los promotores

Los aportes de los promotores de la spin-off se refieren a los recursos proporcionados por los emprendedores del negocio. Desde la etapa de reconocimiento de la oportunidad hasta la constitución de la spin-off suele ser la principal fuente de recursos para la spin-off. Por tanto, es la primera vía de financiación en etapas iniciales, incluyendo no solo en aportes económicos, sino también en conocimiento, tiempo y dedicación al proyecto empresarial.

De hecho, las spin-off le plantean un reto importante a las instituciones que las conciben: la disposición de recursos financieros requeridos para este tipo de iniciativas. La dificultad para captar recursos orientados a la financiación de sus proyectos, por baja confianza de los inversionistas, afectan la disposición de recursos para el fortalecimiento de estas iniciativas, sobre todo cuando se trata de iniciativas provenientes del ámbito académico, cuya presencia de la visión empresarial no siempre está presente o no suele ser muy clara.

La visión empresarial se funda en el “máximo beneficio con el mínimo de recursos”. Sin embargo, es común encontrar en la formulación de proyectos derivados del quehacer de la comunidad académica grandes requerimientos de capital de trabajo, cualidad que impide su puesta en marcha dada la dificultad para disponer de recursos y fuentes en etapas tempranas, sobre el entendido de que el riesgo y la incertidumbre son inherentes a cualquier iniciativa empresarial. Por lo tanto, solo la madurez del negocio permite tener cierto nivel de comprensión de estos fenómenos, madurez que tiene el atributo del tiempo como condición.

No obstante, en muchos casos solamente es la institución académica, como es el caso de la universidad, quien puede desarrollar los mecanismos que permitan convocar recursos, entidades y programas para el financiamiento de proyectos de spin-off derivados de los resultados de sus investigaciones. Este esfuerzo demanda, además, la promoción de una cultura emprendedora en su interior y entorno, sumada con la construcción de confianza en procesos de colaboración con el sector privado, contribuyendo al fortalecimiento de la función social de la universidad.

Lo anterior es posible en la medida en que la universidad pueda determinar una política institucional de apoyo financiero que, además de la definición de las fuentes de financiación, normas y procedimientos, pueda establecer con claridad para la comunidad universitaria los mecanismos de selección de proyectos beneficiarios de estos recursos. Se suma a esto el apoyo que la institución necesita hacer en términos de capacidades y recursos para el fortalecimiento de las nuevas empresas, principalmente en las etapas tempranas. Esto incluye: infraestructura, capital humano, experiencia y conocimiento, entre otros.

En términos de aportes financieros las intuiciones académicas pueden crear distintos mecanismos internos para iniciativas de spin-off; sin embargo, siempre atendiendo a las limitaciones legales, sobre todo en las instituciones públicas. La creación de fondos institucionales sirve como ejemplo en este punto.

La experiencia de la Universidad del Atlántico ilustra un caso de creación de un fondo institucional.

Fondo Institucional de la Universidad del Atlántico La Universidad del Atlántico posee 56 grupos de investigación, entre reconocidos y categorizados por el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias), los cuales desarrollan proyectos de investigación con financiamiento de fuentes internas y externas. Generalmente, las fuentes internas están alimentadas por los convenios de consultoría interinstitucional que facilitan la generación de ingresos por actividades conexas a las de la institución. El Estatuto de Extensión y Proyección Social de la Universidad del Atlántico contempla que cada convenio en el marco de una consultoría debe generar un porcentaje superior al 30% de utilidad, después de deducir los costos y gastos de operación, de los cuales 15% son para nivel central (administración) y el otro 15% para la facultad de donde proviene el grupo de investigación que desarrolló la consultoría, pero sin determinar para qué tipo de gastos deben ser utilizados. De ese 15% asignado a la facultad, un 5% está destinado para el Fondo Institucional de la Universidad del Atlántico.

También hay iniciativas que sugieren la asignación de un porcentaje de la Estampilla Ciudadela Universitaria que corresponden a recursos que son utilizados para el mejoramiento de la infraestructura (construcción de aulas de clase e inversión en equipos), considerando además que la capacidad de construcción de la universidad está copada y se puede reasignar un porcentaje al fondo.

Entre las acciones a tomar en cuenta para la creación de un fondo se destaca inicialmente la constitución de un rubro en el presupuesto oficial de la institución. También es importante reglamentar la asignación de los recursos, alimentando el fondo con un porcentaje de ingresos por actividades de investigación y extensión. Otro aspecto importante consiste en el establecimiento de un modelo de administración del fondo, además de las herramientas para la selección de proyectos para la financiación.

En cuanto a la selección de proyectos existen diversas herramientas de apoyo que incluyen no solo la selección, sino la clasificación y la priorización de proyectos de spin-off facilitando los procesos internos para la asignación de recursos presupuestales de manera objetiva y eficiente. En este contexto se señalan las convocatorias públicas por medio de las cuales se invita a participar a toda la comunidad académica para presentar sus proyectos susceptibles de generación de spin-off.

En este marco es relevante que los proyectos se inscriban con la presentación de un plan de empresa que contemple estudios de viabilidad técnica, económica, financiera y de mercado, entre otros aspectos, especialmente cuando la institución prefiera apoyar iniciativas con menor riesgo financiero. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el riesgo financiero, generalmente, es proporcional al carácter vanguardista de algunas tecnologías, siendo esta una de las principales razones para generar una spin-off universitaria, dada la baja probabilidad de obtener una inversión por parte del sector privado, ante el elevado grado de incertidumbre asociado con la tecnología en cuestión.

Universidad Tecnológica de Pereira: identificación de proyectos spin-off La Universidad Tecnológica de Pereira ha desarrollado un proceso de identificación de proyectos susceptibles de creación de spin-off. Este proceso tiene en cuenta los productos resultantes de los proyectos de investigación ejecutados en la institución. Como buena práctica se ha definido una caracterización de los tipos de proyectos de investigación que le permitan a la institución identificar: potenciales resultados de proyectos susceptibles de transferencia de tecnología, capacidades de los grupos de investigación para determinar el portafolio de servicio institucional y de posibilidades para comercialización. Adicionalmente, la institución utiliza una herramienta que facilita el proceso de identificación, el GrupLAC,[3] por medio del cual se actualizan, constantemente, las informaciones y los productos de los grupos de investigación institucionales.
Respecto a los aportes financieros la legislación colombiana autoriza a la Nación y a sus entidades descentralizadas a realizar un aporte en dinero para la creación de spin-off cuando estas empresas tengan el propósito de adelantar actividades científicas y tecnológicas, proyectos de investigación y creación de tecnologías.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que cuando se trata de una universidad estatal los valores “estarán sujetos a los requisitos de aprobación y registro presupuestal, a la sujeción de los pagos según la suficiencia de las respectivas apropiaciones, la publicación en el Diario Oficial y el pago del impuesto de timbre nacional cuando a este haya lugar”.[5]

Además de las aportaciones financieras las instituciones pueden realizar aportaciones en especie o de industria.[6] Se observa que las instituciones públicas también presentan restricciones legales en este sentido. De hecho, los aportes de la Nación y de sus entidades descentralizadas para la creación de spin-off podrán ser “en dinero, en especie o de industria, entendiéndose por aportes en especie o de industria, entre otros, conocimiento, patentes, material bibliográfico, instalaciones, equipos y trabajo de científicos, investigadores, técnicos y demás personas que el objeto requiera”.[7]

Con relación a los aportes en especie también es importante tener en cuenta que se deberá acordar el valor de este aporte, independientemente de tratarse de un bien tangible o intangible.

[1] Información sistematizada a partir de los workshops del proyecto Hoja de Ruta Spin-off Colombia (2015-2016).

[2] Información sistematizada a partir de los workshops del proyecto Hoja de Ruta Spin-off Colombia (2015-2016).

[3] Aplicación en línea de Colciencias en la que los grupos de investigación de CTI en Colombia registran la información. Se accede a través del siguiente link: http://scienti.colciencias.gov.co:8080/gruplac/

[4] Artículo 3, decreto 393 de 1991.

[5] Artículo 94 de la ley 30 de 1992. Debe concordar con el Estatuto Orgánico de Presupuesto (decreto 111 de 1996) y la ley 610 de 2000, entre otras.

[6] De acuerdo con el artículo 136 del Código de Comercio colombiano los aportes de industria se considerarán también como aportes en especie.

[7] Artículo 3, decreto 393 de 1991.

3.2.2. Aportes de círculos cercanos

Entre los tipos de fuentes de financiación de las spin-off están los aportes hechos por los círculos cercanos, que incluyen el grupo de familia, amigos, entre otros. Generalmente, son los círculos cercanos los que apoyan al emprendedor en los primeros pasos del proyecto mediante aportes al capital de la empresa (OVTT, 2015).[1]

En la mayoría de los casos estas aportaciones tienen por objeto no perder la inversión realizada, en lugar de obtener grandes plusvalías como suele ocurrir con los aportes de los capitales privados. En este grupo también se encuentran donantes que no esperan que les sea devuelta ninguna parte de su inversión.

[1] Con estas siglas se designa el Observatorio Virtual de Transferencia de Tecnología (OVTT). Disponible en: www.ovtt.org

3.2.3. Crowdfunding

El crowdfunding es una forma de financiación colectiva en la cual el emprendedor le solicita dinero a una comunidad generalmente establecida en plataformas en línea como Kickstarter, Indiegogo, GoFundMe, entre otras. El aporte puede ser voluntario o definido por el emprendedor. Los financiadores pueden recibir algo a cambio o hacerlo de manera simbólica, permitiendo la ejecución del proyecto de creación de una spin-off.

Otras formas de financiación similar son el playfunding, el crowdlending y el crowdsourcing, las cuales se están posicionando como atractivas maneras para captar recursos por fuera de los sistemas tradicionales de financiación.

3.2.4. Financiación pública

La financiación con recursos públicos incluye una serie de modalidades de financiamiento como: subvenciones y ayudas públicas, entre otros tipos de aportaciones. Los recursos públicos pueden provenir del Gobierno Nacional, de entidades territoriales o de cualquier otra fuente de inversión pública.

Las subvenciones son aportaciones realizadas por las administraciones gubernamentales a los emprendedores (empresas, entre otros) para fomentar el cumplimiento de algún objetivo determinado.

Existen también otras ayudas económicas que son consideradas ingresos o menores gastos en función de su naturaleza como: desgravaciones de cargas y bonificaciones de las cuotas de la seguridad social, facilidad para conseguir préstamos y créditos directos con reducción de los tipos de interés, ayudas por creación de empleo estable o fomento de actividades económicas de interés, ayudas indirectas mediante la mejora de infraestructuras (servicios, accesos, telecomunicaciones), programas de cofinanciación, exención de impuestos y otros tributos, deducción tributaria de créditos con recuperación contingente y créditos condonables.

Los créditos condonables son aquellos en los que si el beneficiario no cumple con algunos requisitos —como mínimo de ventas, generación de empleo, participación en eventos, desarrollo de nuevos productos, entre otros— debe devolver el dinero recibido.

Las subvenciones y ayudas públicas son consideradas opciones atractivas puesto que usualmente no llevan un costo financiero asociado ni tampoco se espera que el monto tenga que ser devuelto, pero muchas veces traen compromisos intangibles con el gobierno aportante, como, por ejemplo, la participación en eventos de promoción del fondo.

En el SNCTI de Colombia existen diversas modalidades de apoyo a las actividades que impulsan el campo de la ciencia, tecnología e innovación, como factor de desarrollo nacional. Bajo el liderazgo de Colciencias, el sistema actual, además de presentar un sólido marco institucional, cuenta con instrumentos jurídicos, fiscales y financieros que permiten dinamizar iniciativas institucionales de transferencia tecnológica a través de la constitución de spin-off. En este sentido, se encuentran: créditos con recuperación contingente, créditos condonables como estímulo a la innovación tecnológica, programas de cofinanciación, exención del iva, deducción tributaria, entre otros. En el marco del sncti se señala también la existencia de los fondos del Sistema General de Regalías (SGR), conforme se describe a continuación.

Sistema General de Regalías (SGR) Entre los fondos públicos existentes en Colombia se destacan los fondos del Sistema General de Regalías (SGR) que tienen la finalidad de contribuir al desarrollo social, económico y ambiental de las entidades territoriales y del país.[1] El sgr está constituido sobre la base de los ingresos que se recaudan a partir de las actividades de explotación de los recursos naturales no renovables. Estos ingresos se generan a título de regalías a favor del Estado. En este orden de ideas, el sgr cuenta con varios fondos cuyos recursos se emplean en la ejecución de proyectos de inversión de diversa índole. Un componente importante de estos recursos lo conforman el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación (FCTeI), cuya asignación corresponde a un rubro del 10% del monto total de los ingresos del sistema.[2] En este marco, las spin-off ocupan un lugar importante ya que, al consistir en nuevas empresas de base tecnológica surgidas de procesos de investigación asociados a IES, responden a los propósitos que persigue el sgr, en especial los FCTeI, en tanto que promueven el desarrollo socioeconómico de las regiones y del país, aumentan la competitividad de la industria regional y nacional y facilitan el acercamiento de los sectores académico y productivo en aras de responder con pertinencia a las necesidades del país.[3]

 

[1] Véase artículos 360 y 361 de la Constitución Política de Colombia, modificados por el acto legislativo 05 de 2011; ley 1530 de 2012, a través de la cual se reguló la organización y funcionamiento del SGR. Esta ley establece que los recursos serán ejecutados vía proyectos de inversión; y en su artículo 25, inciso segundo, dispone que los proyectos podrán ser presentados por todas las personas naturales o jurídicas sean públicas o privadas, facultando legalmente a las spin-off para participar frente a estos.

[2] Véase la Guía Sectorial N.° 2 de Programas de Ciencia, Tecnología e Innovación de 2015. Como soporte a esta respuesta, además de las normas ya mencionadas, deben concordarse las siguientes: ley 1286 de 2012, decreto 1082 de 2015, acuerdos: 16 de 2013, 20 de 2014, 27, 28 y 32 de 2015 de la Comisión Rectora del SGR y la resolución 445 de 2015 de Colciencias.

[3] La Guía Sectorial N.° 2 de Programas de Ciencia, Tecnología e Innovación de 2015, emitida de forma conjunta por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y por Colciencias, orienta la formulación de programas y proyectos en CTeI, estipulando que para que un proyecto sea financiado el mismo deberá demostrar: un plan de negocios y la participación de la universidad en la spin-off. A su vez, la guía establece, para el caso de la spin-off, que se podrán financiar los siguientes rubros: desarrollo de prototipos, escala experimental, pruebas de concepto, gastos de protección de Propiedad Intelectual, investigadores que trabajen en el desarrollo del producto o servicio de la spin-off, equipos, materiales e insumos: adquisición (supeditado a análisis financiero y vigilancia tecnológica que asegure su pertinencia y costo-eficiencia) y gastos de administración del proyecto. De otro lado, la guía establece que para los proyectos de creación de spin-off no se financiarán gastos como: pago de impuestos propios de la operación de las spin-off, cubrimiento de deudas, costos fijos y gastos de funcionamiento, aporte directo de pagos parafiscales y demás gastos recurrentes de operación (DNP; Colciencias, Guía Sectorial N° 2, 2015). Ya se incluyó

3.2.5. Financiación privada

Entre las alternativas de financiación privada se encuentran aquellas fuentes que se vuelven parte de los fondos propios de la empresa pero que se salen del círculo inicial de los emprendedores que la han conformado; estos terceros esperan recibir a cambio una plusvalía. En este contexto se destacan las inversiones privadas. Existen diversas modalidades de inversiones privadas, cada cual cuenta con distintos requisitos que se deben cumplir si se espera ser beneficiario de las mismas. Ejemplos de esos tipos de inversión son los fondos privados de capital de riesgo y los ángeles inversionistas.

El capital de riesgo  —también conocido como capital inversión, capital desarrollo, private equity o venture capital— está caracterizado por referirse a un inversor profesional que participa, con carácter temporal y generalmente de forma minoritaria, en el capital de empresas no cotizadas en Bolsa (Innpulsa, 2015).

El objetivo básico del inversor consiste en ayudar con sus aportes a que la empresa crezca y su valor en el mercado aumente, de forma que pueda revender dicha participación a mediano o largo plazo obteniendo una plusvalía. Este mecanismo de financiación es usado preferentemente para iniciativas empresariales en etapas de escalamiento, consolidación o expansión (Innpulsa, 2015).

En Colombia se han consolidado redes en donde se agrupan fondos de capital privado. Una de ellas es la Asociación Colombiana de Fondos de Capital Privado (Colcapital) que agrupa fondos registrados. Otras entidades como Innpulsa, Ruta N, Bogotá Emprende y las cámaras de comercio disponen de directorios para encontrar fondos.

Por otra parte, los ángeles inversionistas o business angels son inversores individuales, normalmente empresarios o directivos que aportan a título privado su capital, así como sus conocimientos técnicos y su red de contactos personales con el objetivo de obtener una plusvalía a medio plazo.[1]

[1] En Bogotá y Medellín están las redes de ángeles inversionistas manejadas por Capitalia y por la Fundación Bavaria, respectivamente. Además, existen fondos internacionales que invierten en Colombia, como la red Sunn, una herramienta que conecta emprendedores con inversionistas (Sunn, 2016).

3.2.6. Bolsa de valores

Otra opción a las spin-off es la salida a bolsa de valores, lo que supone poner en el mercado bursátil acciones de la compañía por cuya suscripción se obtienen fondos que no suponen deuda para la empresa (Colciencias, 2008).

Sin embargo, el acceso a la bolsa debe observar una serie de exigencias establecidas por las autoridades económicas de los diferentes países, las cuales fijan condiciones específicas como el tamaño de la empresa, entre otros aspectos. Por ende, empresas en la fase inicial (recién creadas) y pequeñas empresas (pymes) suelen no alcanzar este tipo de fuente, teniendo en cuenta la dificultad para cumplir con los requisitos que se les exigen (Colciencias, 2008).

3.2.7. Préstamos financieros

Entre los tipos de préstamos se señalan los préstamos bancarios y los préstamos participativos.

Los préstamos bancarios son aquellos realizados por medio de una entidad financiera, generando una deuda por parte de la spin-off. La entidad no conlleva la cesión de parte de la propiedad de la empresa ni del poder de decisión sobre la misma, aunque la empresa puede servir como garantía para el pago de la deuda. Por lo tanto, en la práctica, la entidad financiera aporta los recursos en el marco de un contrato financiero sin que se le conceda la condición de socio. Como contrapartida, la financiación en deuda implica, en parte, la asunción de un interés o costo financiero que suele incrementar los gastos de la actividad de la empresa (OVTT, 2015).

Entre los tipos de préstamos existe el préstamo participativo, que es un instrumento financiero que proporciona recursos a largo plazo sin amplias interferencias en la gestión de la empresa. De hecho, estos préstamos son considerados fondos propios a efectos de reducción de capital social o liquidación de la sociedad como consecuencia de eventuales pérdidas. Además, son tratados como deuda subordinada, de forma que, en el orden de prelación de créditos, se sitúan por detrás de los acreedores comunes (OVTT, 2015).

3.2.8. Autofinanciación

Además de los recursos obtenidos de entes externos es posible la previsión de autofinanciación de la spin-off. Este corresponde a la financiación obtenida por los recursos que la propia empresa va generando a lo largo de su vida productiva (Díaz et al., 2007). Por efecto, no sirve como una modalidad de financiación para la puesta en marcha del negocio, sino que es utilizada principalmente en la etapa de lanzamiento y consolidación de la spin-off.

Sin embargo, la autofinanciación también suele ser una opción viable para superar las necesidades de capital en etapas más tempranas cuando se trata de una spin-off vinculada a un grupo empresarial, a una institución académica o a otra institución matriz, por ejemplo. En la presencia de socios que pueden aportar recursos para financiar la operación de la empresa, siempre y cuando el marco legal se los permita, es posible considerar esta aportación como una modalidad de autofinanciación.

Finalmente se invita al lector a consultar en la página web www.spinoffcolombia.org los documentos denominados: Actores-Recursos y Programas, en ellos podrá identificar información sobre los actores que existen en el país y que podrán ser pertinentes para apoyar o fortalecer las spin-off.